SORORIDAD

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Hermano, en su raíz latina, proviene de germanus, germán. Germano, que nada tiene que ver aquí con ser alemán, sino germano en su sentido de “Verdadero”, “Original”, “Exacto”. De esa misma raíz, proviene germen, o germanía, que es como aún hoy en algunas zonas de Andalucía llaman a un grupo de chavales del mismo barrio o de la misma clase. Pues ser hermano es tener un origen común, dos semillas que germinaron compartiendo tiempo y espacio.

“Sororidad“

Bea es hermana de mi hermana, lo que la convierte en una especie de hermana al cuadrado. Ella germinó y creció -¡vaya, si creció!- junto a una buena germanía de chicas que se convertiría unos pocos años más tarde en la mejor generación cántabra de jugadoras de balonmano de todos los tiempos. Reconozco aquí que ese proceso de crecimiento fue desconcertante, asombroso para mí: ayer eran unas niñas dando pelotazos en el patio de adoquines del Colegios Salesianos, y hoy tenemos a dos mujeres fuertes, bellas y triunfadoras: por un lado, una medallista olímpica, empresaria, nombre propio del deporte cántabro, y por otro, a una heroína con superpoderes que puede ponerse una gran letra hache en el pecho de un mono azul con capa roja: Superhermana. Si Bea es hermana al cuadrado, María es mi hermana a la enésima potencia.

“Sororidad“

Admiro esa verdadera hermandad entre ellas. No es sólo amistad. Hay algo más. Hace pocos años se empezó a usar una palabra que, al principio, me sonaba un poco rara. Su sonido recordaba al nombre de una monja… Palabra extraña. Sororidad. Y necesaria: las mujeres que crecen en cooperación con otras mujeres, crecen mejor y más fuertes. Sólo conseguimos ganar el partido cuando trabajamos en equipo. Y esa hermandad se hace más eficiente y poderosa entre mujeres, tal y como estas dos guerreras demuestran. La voz proviene de la raíz latina sôrôr, “hermana”, “compañera”. Al parecer, la palabra existe en francés (sororité) desde el S.XVI y en inglés (sorority) desde hace algo menos. En español tuvimos que esperar hasta anteayer para disponer de esta palabra precisa y preciosa: Sororidad, lasolidaridad entre mujeres.

“Sororidad“

Estoy seguro de que esta palabra tiene futuro. ¿Qué opináis? A mí estas hermanas me han convencido.  

Autor: Antonio Lomas Cendón - Instituto de Cervantes Belo Horizonte

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