¿POR QUÉ ECOFRIENDLY?

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Muchas veces el ritmo de vida frenético actual provoca que las cosas las queramos “aquí y ahora” sin reparar en mucho más. Trabajar, trabajar y trabajar… ir a la compra, mantenernos en forma, sacar algo de tiempo para estar con los amigos y la familia, comprarnos algo de ropa para estrenar el fin de semana… Vamos a centrarnos en esto último y lo que supone esto a nivel global. La mayoría de nosotros no nos paramos a pensar qué compramos o, mejor dicho, de dónde proviene, de qué está hecho y cómo ha llegado a nuestras manos.

Mi objetivo no es tanto el de mentalizar, sino más bien el de provocar hacer una pequeña parada para dejar hueco a la reflexión cuando se apodera de nosotros esas ganas irrefrenables por comprar ropa. Está claro que estamos sometidos continuamente (de una manera sutil pero avasalladora) a una auténtica influencia publicitaria que manda a nuestro cerebro una única orden: compra!!! Normalmente es imposible que se cumplan las tres “b” de bueno, bonito y barato, por lo que muchas de nuestras compras tienen unas consecuencias enormes a nivel social, medioambiental y solo cubren por muy poquito tiempo ese estado de bienestar que nos provocan las compras de “usar y tirar”.

Las tendencias, la publicidad y los estereotipos sociales provocan que queramos ir “a la última” a toda costa sin pensar en mucho más. Creo que es necesario tener en cuenta que detrás de cada impulso compulsivo en consumir prendas “low cost” hay, en muchos casos, explotación de los recursos naturales, contaminación de las aguas, aumento de emisiones de carbono a la atmósfera, condiciones laborales precarias de los trabajadores y, en los peores casos, hasta explotación infantil. No hablo de no comprar, sino de tenerlo en cuenta cuando compramos prendas que no necesitamos realmente.

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Pero tranquilos amigos, porque hay luz al final del túnel!!! Cada vez más, la gente quiere prendas que respeten a las personas, al medioambiente y que vayan acorde con los principios que rigen sus vidas. No es cuestión de ser 100% consumidores de ropa ecológica y sostenible, lo ideal es ser conscientes de lo que suponen nuestras acciones y conocer que lo barato en la mayoría de las ocasiones sale caro. Dedicar un poquito de tiempo a la reflexión sobre cómo se fabrica lo que llevamos puesto, en qué condiciones se ha fabricado y de que material está compuesto es un acto que nos convierte en personas más críticas y responsables.

Mayor calidad, durabilidad y precio más justo son otras de las características de la moda responsable. Nos cargamos el planeta y parece que a muchos (que se lo digan al presidente Trump…) no les importa…

Yo creo que #unmundomejoresposible, y tú? Únete a la #modaconvalores!!!

By Bea Fernández

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